Música

Desde la niebla de los tiempos, cuando solo los protozoos frecuentaban los bares de la calle Huerta de Madrid, ya estaba un servidor dando la tabarra con su musiquita en este planeta. Lo siento profundamente, pero como decía el vizconde de Valmont, I can’t help it!.

Esta es una breve lista de las canciones que he terminado últimamente. Muestro primero las canciones que van asociadas a vídeos, porque creo que es más entretenido.

Drunken Butterfly

Esta es una de mis favoritas. La escribí en la isla de La Palma. Mi mujer me reñía porque no había contratado excursiones desde Madrid. Así que empecé a escribir una canción sobre mí: «You say you would, but you never made it true…». Pero cuando ya llegué al coro, la historia había cambiado y ya estaba cantando aquello de «Mad girl, bad girl, you’re a drunked butterfly, in a blurry photograph». La suerte estaba echada.

La versión inicial es la que está en iTunes y Spotify. Después de escucharla un tiempo, pasa lo inevitable: los defectos son más aparentes. Hice una segunda mezcla, y para que no se «perdiese», monté un vídeo con AI. No es gran cosa, pero fue divertido, que es lo que importa.

Cinderella

Esta es una canción antigua. La compuse en español en un momento de desesperación, pero como no tenía quien la cantase, hice una primera versión instrumental, bastante mala. Cuando encontré cómo cambiar mi voz por AI, hice una versión en inglés que, curiosamente, salió más oscura y con referencias gnósticas. La princesa en la torre es Miriam de Magdala, la dama de Shalott y tantos otros referentes culturales.

Ésta versión es ligeramente diferente a la de Spotify. Mejora la mezcla y las armonías vocales.

Poppies

Cuando terminé la primera versión de Still For A Moment, estuve un par de días repitiendo mentalmente armonías en tiempo de vals. Automáticamente, el segundo día surgió, sin yo buscarlo, la primera estrofa. Es una letra muy triste, pero yo no la busqué. Las siguientes estrofas salieron como el desarrollo natural de la primera.

Entonces, encontré los primeros vídeos de cuando Yuki apareció en mi barrio, y decidí quitarle hierro y tristeza montando el vídeo con ella.

Still For A Moment

Esta canción originalmente la inventé con una guitarra, tocada en 4/4. Cuando la quise arreglar con voz, me di cuenta de que funcionaba mejor en 3/4 y que si cambiaba algunos acordes, quedaba mejor, aunque un poco más triste. La mayor parte de la letra ya existía en inglés, y quedaba mejor cantada por una chica.

Topsham

Topsham es de las antiguas, cuando me dije que no merecía la pena componer instrumentales. Es una canción que se me ocurrió escribir para una novela sobre un personaje famoso de la villa del mismo nombre. Finalmente, nadie escribió la novela, pero la composición sigue ahí.

El vídeo fue complicado de realizar. Un gato podía estar alejándose de la cámara, pero de repente se invertía la posición relativa de la cabeza y el culo del animalito. Hay algún trozo de ese tipo que he dejado como constancia de lo mala que es la AI de estos tiempos.

Mizu No Kokoro

Le tengo cariño a esta canción. La escribí para mi mujer. Y estuve a punto de estropearla: tras la presentación del tema de la canción, con instrumentos tradicionales japoneses más un piano, no se me ocurrió otra cosa que iniciar una sección heavy metal. Rosa la oyó y con mucho tacto (es un decir) me dijo que no pegaba ni con cola. Volví a oír la canción y, efectivamente, había una forma de continuar el tema que era más conclusiva, sin dejar cabos sueltos, y más agradable de oír.

Mizu no Kokoro significa, en japonés, el espíritu como el agua. Espíritu en el sentido de mente, o de corazón (casi todos los pueblos antiguamente pensaban que las ideas venían del corazón).

El vídeo es el más viejo de los que estoy subiendo. Son trozos de vídeos filmados en Cabo de Gata y en las Feroe. Algún purista ya se ha quejado de la mezcla de lugares. Para mí, el agua es la misma en todos. Más caliente, más fría, pero siempre agua.

Reflejos

De todas las composiciones para piano que he escrito, esta es mi favorita. Cuando Rosa y yo empezamos a salir juntos, a veces pasábamos por el parque al que daba el edificio donde vivía, porque había gatas con sus correspondientes gatitos. Nos encariñamos con un pequeñín que había encontrado un muñeco de peluche y era su mejor amigo. Les poníamos comida y agua. A la semana, nos encontramos al pequeñín inmóvil, abrazado a su peluche. Hacía frío. Se me hizo un nudo en la garganta, y empecé a oír en mi cabeza algunas de las notas de Reflejos. El título inicial de la canción era Fragile. Cuando estuvo terminada, Rosa me convenció para cambiarle el nombre a algo más agradable.

Intenté montar un vídeo con AI en el que una chica se adentraba en un bosque oscuro con su gemela, y encontraban un espejo, que absorbía a una de ellas. La chica que quedaba corría por el bosque y encontraba un portal en una grieta de un árbol que la transportaba a una habitación de espejos. Allí, bailaba delante de los espejos como en el siglo XVII, y se quedaba dormida en el suelo. Mientras apoyaba la cabeza para dormir, la hermana perdida aparecía, la besaba en la cabeza y dormía con ella. En una historia paralela, un lobo solitario se encontraba con un hada en un erial, y le decía algo al oído. El hada entendía la gravedad de la situación, se ponía en pie, brotaban flores y ramas de su cuerpo y se convertía en un árbol, símbolo de la vida y la primavera. Luego el viento convertía el árbol en una pequeña montaña de polvo, el lobo aullaba y volvíamos a la habitación de los espejos, donde las dos gemelas se despertaban a la vez.

… bueno, esa era la idea. Fue casi imposible hacer algo decente usando Veo2, Veo3, Sora y unos cuantos generadores de vídeos en ese estilo. Por ejemplo, cuando la niña bailaba, la cabeza podía girar en una dirección y el tronco en otra. Me conformé finalmente con publicar la partitura de la música junto con la canción. Cuando la generación de vídeos por AI sea mejor y más barata, quizás vuelva a intentarlo.

Cartas Perdidas

Estas canciones no tienen vídeo asociado, de momento (y mientras no cambie lo suficiente la AI, no me vuelvo a complicar la vida).

Prayer fue la primera canción que grabé con voz simulada. Esta es la versión para Spotify:

La versión con mejor mezcla y más detalles vocales es esta:

Rising es otra de mis favoritas. Es instrumental. La versión en Spotify:

Esta es una canción para la que me gustaría hacer un vídeo, pero de hacerlo, no utilizaría casi AI, sino más animación clásica. El guion sería más o menos: un campesino medieval, agotado, se arrodilla en el campo que cultiva, saca un cuchillo y se hace un corte en la mano. La sangre que brota cae en la tierra y el vídeo muestra cómo una extraña planta empieza a brotar bajo tierra. La planta crece, brota sobre la tierra y da a luz a dos gemelos, una hembra y un varón, de una especie extraña, con caras alargadas, pero hermosas. Desgraciadamente, un caballo (o algo parecido, tengo que pensarlo) pasa por encima de los hermanos y hiere a la chica. El hermano jura venganza y pasan las cosas que pasan en los guiones basados en la venganza. Sí, es una parida enorme, pero son las paridas que vagan por mi cabeza.

Una mezcla de Rising más equilibrada, para mi gusto:

A The Mage le tengo mucho cariño. La compuse con 26 años, mirando al mar con mi grupo musical de aquel entonces. Al tener la posibilidad de grabarla con voces, cambié la letra a inglés. Y algo también cambió en el tono emocional de la canción. La primera grabación iba a 170 negras por minuto. Bajándola a 140, conseguí que sonase mejor.

Como suele ocurrir, la versión que subí a Spotify la hice a toda prisa:

Después la oí con más calma, y le he añadido mejores armonías y mejor mezcla y masterización. Esta es la versión que me gusta:

The World es una canción bastante tonta, pero la escribí en un momento en el que estaba harto de la sociedad y de sus imposiciones. A estas alturas, verás que las canciones empiezan a tener nombres sacados de las cartas del Tarot. Nada serio, por supuesto: me hizo gracia seguir el patrón.

Esta es la versión más reciente. Tiene pocos cambios, en este caso. Me gustan las «cortinillas» entre frases musicales. Es una forma de romper el formato de ocho compases inevitables por frase, sobre todo cuando tienes que repetir acordes que no aportan nada. Rompes la baraja y haces algo raro en el séptimo compás para que no se note demasiado. El mic drop al final lo incluí porque me aburría y me planteé cerrar la cuenta en Spotify. Al final no lo hice, lo siento.

The Start también es vieja, aunque en este caso, preferí no añadirle letra. Lo complicado de The Star fue la mezcla y masterización.

Y si había que usar el Tarot como hilo temático, era natural escribir The Fool. La frase en japonés viene a decir lo que el refrán castellano de que «cuando un tonto tira por un camino, o se acaba el camino, o se acaba el tonto».

Por último, aquí tiene al amigo Deckart Bregg, o Deck, a secas, disfrazado de Johann Sebastian Meow, interpretando un arreglo de la Fuga en Re mayor del primer libro de «El Clave Bien Temperado». Me perdonará que le haya puesto un nombre a un gato imaginario. También está el batería, que se llama Chuck, y el bajista, un gato negro gordo, se llama Delaney.